jueves, 18 de septiembre de 2008

Capitulo 3: Tocar un instrumento

Si a estas alturas no sos “El Pierre brosnan” de la noche puede que entonces se deba a 3 cosas:

-La numero uno puede ser que no aplicaste bien los pasos vistos en los capítulos anteriores. De ser así, releerlos.
- La numero dos probablemente sea porque estás tan borracho que ni la mujer barbuda te daría bola. En ese caso culpar a la borrachera e irse con la mujer más fea (suponiendo que por ejemplo la mujer barbuda acepte) o golpear a ese que no te bancás desde tercer grado porque tenia la mochila del hombre araña que vos querías y una novia que se parte sola de lo buena que está.

-La razón numero tres probablemente sea que estás en el cumpleaños de Pierre Brosnan o que todos los demás hombres son años luz más atractivos y menos faltos de higiene personal que vos. De ser así vas a tener que remarla como un cubano en balsa con el huracán Katrina de frente. Pero a no desesperar la solución que salve tu noche no es tan complicada.

Decir que tocas un instrumento es algo que te hace ver sensiblemente más sofisticado, inteligente, sensual y que opacará todas tus conductas primates transformándolas en actitudes típicas de los artistas y de los rockstars. Esto es algo que hace interesante a cualquiera, incluso a vos que no hilaste una frase de cuatro palabras en tu vida. Pero hay que ser precavido. Cuando elijas el dicho instrumento, recordá que el mismo no debe ser uno que generalmente se pueda encontrar en una casa, como una guitarra, porque obviamente la gente querrá que lo toques y ahí no solo vas a perder tu corta popularidad sino que además vas a quedar como un boludo. Se recomienda instrumentos irregulares y que la gente no conoce comúnmente como la Citara, el Sitar, el Chapman stick o simplemente el violín eléctrico que debe haber uno en todo el país y lo tiene Susana Giménez para colar los fideos.

1 comentario:

Una chica asi dijo...

Esta del instrumento es infalible...yo sé por qué te lo digo.